Sucedió lo inevitable, por desgracia.

Estos atentados, completamente salvajes realizados por tipos de la misma clase y calaña, son difícilmente evitables.

Su campo de batalla es todo el mundo, cualquier ciudad, cualquier línea de metro o autobús.

El mundo está loco, completamente loco.

Acaba de nacer mi segundo hijo, y no sé si le he hecho un favor o una putada. Atentados, guerras, acoso en las aulas, mobbing en el trabajo, etc.

No se si pensar en sus estudios, en su futuro como es normal en cualquier padre, colegio, universidad, etc., o buscar desde ya un sitio en la COE o en los SEAL, hacer de mis hijos expertos en defensa personal, manejo de armas, 500 formas de matar de manera silenciosa, expertos en artefactos, . . . ¿Qué les será más útil?

Hoy recordamos Nueva York y Madrid pero, y mañana, ¿qué tendremos qué recordar?